Hace unos días, en una demostración de Rafik, el socio de un despacho empezó a hacer cuentas en voz alta. Cobraba entre cinco y diez horas por contestar una oposición, y con la plataforma ese escrito quedaba listo en menos de una hora. Nadie tuvo que explicarle lo que eso significaba: sus horas ya no se iban a poder justificar.

Gustavo Rodríguez, fundador y director de Rafik, con 16 años como abogado, cuenta esa escena en la entrevista que acompaña este artículo. Este artículo resume lo que plantea y lo aterriza para quien dirige un despacho mediano.

El despacho AI-native: cómo la IA está cambiando la abogacía, con Gustavo Rodríguez

Qué es la hora facturable y por qué dejó de tener lógica

La hora facturable es el modelo en el que el despacho cobra por el tiempo que un abogado dedica a un asunto. Durante décadas funcionó porque el tiempo era una medida razonable del esfuerzo: redactar una contestación, revisar un contrato o preparar una defensa tomaba horas de trabajo humano.

El modelo tiene un defecto de origen que siempre estuvo ahí. El despacho gana más cuando tarda más. Mientras el trabajo dependía de personas, ese incentivo se notaba poco. Con la inteligencia artificial se nota todo el tiempo.

Gus lo dice así en la entrevista: “Ya no hay una razón por la cual pueda meter una cobranza de 150 o 200 horas al mes cuando en realidad estoy invirtiendo 15 minutos.”

También les pasa a contadores y consultores

El mismo cambio le está llegando a la contabilidad, a la consultoría de negocio y al marketing. Cualquier servicio profesional que se cobra por tiempo se enfrenta a la misma pregunta del cliente: si el trabajo tomó minutos, ¿por qué pagué horas? Para Gus el cambio es “inminente”, porque ya no existe una justificación para seguir cobrando igual.

El caso Avianca: la velocidad sin revisión también cuesta

Hay un caso que muchos abogados ya conocen. En 2023, en un juicio contra la aerolínea Avianca en Estados Unidos, los abogados del pasajero que demandaba presentaron un escrito preparado con ChatGPT. El tribunal revisó los precedentes citados y encontró que no existían. El juez multó a los abogados que lo firmaron.

La herramienta hizo lo que hace un modelo genérico: produjo un texto que sonaba bien. Lo que falló fue que nadie revisó y nadie respondió por el contenido.

Meter ChatGPT al despacho y cobrar menos tampoco resuelve el problema. El valor del abogado se mueve a revisar, decidir y firmar.

El abogado que trabaja de 7 a 10

En el aniversario de Rafik se sentó a la mesa un abogado que ejerce todos los días y que nunca había usado inteligencia artificial. Lleva notas a mano, redacta contestaciones en Word y va al juzgado a revisar. Trabaja de 7 de la mañana a 10 de la noche.

Gus no lo cuenta como crítica. Según él, una buena parte de ese trabajo se podría reducir si le metiera tecnología a su práctica. La abogacía es de las profesiones con más rezago en adopción de tecnología, y la distancia entre lo que existe y lo que usan los abogados va a crecer en los próximos años.

Tecnología sin procesos: el riesgo que casi nadie ve

Hay un error del lado contrario que Gus considera igual de serio. Hay tantas herramientas disponibles que es fácil creer que todas sirven.

El problema es que la mayoría de los despachos no tiene procesos ni flujos de trabajo bien definidos. Cuando metes tecnología en un despacho así, la herramienta cambia el proceso y, de paso, tu forma de trabajar. “Si tú no tienes muy determinado cómo deberías de estar trabajando, pasa que una tecnología te puede establecer la forma de trabajar”, dice Gus.

Con un modelo genérico como GPT el riesgo aumenta. Te hace pensar que el problema quedó resuelto, y no ves que te puede inventar información o darte una respuesta vacía porque no supiste cómo preguntar. Usar una herramienta no te vuelve un despacho tecnológico.

Por dónde empezar

  1. Escribe cómo trabaja tu despacho hoy: quién recibe el asunto, quién redacta, quién revisa y quién firma.
  2. Identifica el trabajo repetitivo, el que ya hiciste cien veces con el mismo machote.
  3. Mete la tecnología en ese flujo, con un abogado responsable de aprobar lo que sale.
  4. Después cambia la forma de cobrar.

Cómo cobrar cuando el trabajo ya no se mide en horas

Si la hora deja de ser la medida, algo tiene que ocupar su lugar. Las opciones más comunes son cobrar por entregable, por trabajo terminado o con un esquema de consumo.

En Rafik se eligió cobrar con créditos. Cada cosa que se hace en la plataforma, crear un documento, analizar un contrato o poner a un agente a hacer una tarea, se paga con créditos de una bolsa que se compra antes. El despacho la administra según lo que necesita cada mes. Con este esquema, si el trabajo tarda más, el costo lo absorbe Rafik y no el cliente.

Llegan las empresas de servicios nativas de IA

A inicios de año, Y Combinator empezó a hablar de “AI-native service companies”: empresas de servicios que se construyen desde el principio con la inteligencia artificial en el centro de la operación. Gus lo ve como uno de los temas de tecnología más importantes de los próximos años.

Para un despacho, ser nativo de IA significa tres capas trabajando juntas: un cerebro legal con las leyes y la experiencia del despacho, agentes que hacen el trabajo repetitivo y abogados que coordinan y aprueban. Lo explicamos a detalle en Qué es una firma legal AI-native.

Si te retiras en diez años, igual te toca

La objeción más común viene de socios que están cerca del retiro: “a mí ya no me va a tocar”. Gus no está de acuerdo. Nadie tiene garantizado cómo va a llegar ese retiro, y un despacho no se construye pensando solo en el día en que te vas. Lo que tienes hoy tiene que seguir teniendo lógica económica cuando llegue ese día.

Su conclusión: si no te transformas, lo más probable es que tu modelo de negocio no dure esos diez años. Y quizá en tres, cuatro o cinco años, trabajar como empresa nativa de IA sea lo normal en la práctica jurídica.

Gus usa la imagen de un tsunami. Negar el cambio no lo detiene, y cuando ya lo tienes enfrente es tarde para correr.

Preguntas frecuentes

¿La inteligencia artificial va a reemplazar a los abogados?

Lo que está cambiando es el trabajo repetitivo. Los agentes pueden buscar, redactar y dar seguimiento, pero alguien tiene que revisar, decidir y responder por lo que se entrega. En Rafik ese papel siempre lo tiene un abogado titulado.

¿Qué pasó en el caso Avianca con ChatGPT?

En 2023, en un juicio contra Avianca en Estados Unidos, los abogados del demandante presentaron un escrito preparado con ChatGPT que citaba precedentes inexistentes. El tribunal los multó. El caso se volvió uno de los ejemplos más citados de lo que pasa cuando se usa IA genérica sin revisión.

¿Cómo puede cobrar un despacho si no es por hora?

Las alternativas más usadas son el cobro por entregable, por trabajo terminado o por consumo, como los créditos que usa Rafik. Conviene que el precio refleje el resultado que recibe el cliente y no el tiempo que tardó el despacho.

¿Por dónde empieza un despacho mediano a usar IA?

Por sus procesos. Antes de elegir una herramienta, define cómo entra y sale el trabajo y quién aprueba cada entregable. Si quieres ayuda con ese primer paso, en rafik.legal puedes pedir un diagnóstico.


Rafik es el departamento legal nativo de IA de las empresas y la infraestructura para que otros despachos trabajen igual. Si eres socio de un despacho o te toca llevarlo a trabajar con IA, pide un diagnóstico y lo revisamos contigo.

Mira la entrevista completa con Gus en YouTube: El despacho AI-native, con Gustavo Rodríguez.